Y resulta una cruel ironía
Ser yo la que lastimo
Cuando me siento herida
Por la gente que así lo quiso.

 

 

Conocí el amor y jamás volví a ser la misma, yo no lo busque, menos lo pedí, llego sólo y se encargo de arrebatarme la tranquilidad, descubrí que no era buena, supe lo que son los celos, la tristeza, el enojo, la intranquilidad y la mentira.

Me enoje con la vida, confronte a Dios por mi suerte, le cuestione a la vida el porqué de la crueldad hacia mí, sufrí, llore, el insomnio llego a mis ojos y el corazón se me partió a la mitad, solo pedía a Dios un día antes de volverlo a ver que si no era para mi que lo apartar de mi pensamiento.

Conocí el amor y lo peor de mí, me vi desde fuera y esa no era yo, nada quedaba de aquella mujer dura, pero a la vez soñadora y divertida  y no supe amar, no supe qué hacer con todo eso que se desbordaba de mi alma, la razón decía una cosa "solo durara poco tiempo, no te ilusiones" y el corazón otra "cree en el".

Conocí el amor y descubrí mis limitaciones, vi mis errores, mi imperfección, mi miedo y yo sólo quería volver a mi zona de confort donde nada duele.

Conocí el amor y luché contra el de manera desesperada y al final perdí esa lucha, me resigne a seguir amando por el resto de mi vida porque no tengo fuerzas para resistirme y oponerme a lo que me dicta el corazón.

Conocí el amor y cedí.